Está previsto que
en 2009 vea la luz la primera versión del sucesor del "nuevo y renovado" sistema operativo por excelencia.
Pero ya muchos nos estamos temiendo que la séptima versión de Windows siga la línea de Vista y
para poder "moverlo" necesitemos comprarnos una nueva máquina, lo cual no todo el mundo puede permitirse.
Por eso Microsoft ha tomado nota y Bill Gates en persona ha aprovechado un acto celebrado en el
Windows Digital Lifestyle Consortium en Japón para anunciar que
para Windows 7 están centrando sus esfuerzos en conseguir un sistema operativo que consuma menos recursos, necesite menos memoria y sea más eficiente que el actual.
Gates y Ballmer tienen a sus órdenes a de miles de trabajadores,
muchos de los cuales son eminencias en lo suyo, y por eso es incomprensible que la compañía de Redmond haya sacado al mercado un producto que no pueda ser usado comodamente por
un ordenador de más de 1 año.
Esperemos que los mandamás digan la verdad.