En mi
Google Reader estoy suscrito a varios centenares de blogs de temáticas muy variadas, entre ellas
internet e informática, ya que son dos temas en los que me gusta estar al día. Sin embargo, me estresa sobremanera tener que salir una mañana de casa y a la vuelta encontrar cientos de nuevas entradas en el lector. Afortunadamente ya he aprendido a cepillármelas pronto seleccionando sólo lo interesante, pero hay algo que no deja de llamarme poderosamente la atención, y es lo tremendamente sobre-blogueadas que están algunas empresas. Y, en particular,
dos casos: Apple y Google.
De la primera ya me parece tremendamente llamativo la exagerada cantidad de blogs que hablan única y exclusivamente de ella si tenemos en cuenta la diminuta cuota de mercado que disponen. Pero más absurdos son en algunos casos
los contenidos de estos blogs. Estás una hora sin mirar a tu lector de feeds y cuando vuelves te encuentras con una tremebunda noticia: "
¡Han cerrado las Apple Stores!" Y a los cinco minutos: "Las han vuelto a abrir, falsa alarma". Este tipo de "noticia" se produce cíclicamente y se propaga con efecto dominó, alguien se da cuenta que las han cerrado y los tres mil blogs dedicados a la compañía se ponen a escribir sobre ello.
Tres cuartos de lo mismo pasa con Google, donde
cualquier estupidez es digna de amplificarse y propagarse por la blogosfera como si a algunos les fuera la vida en ello. El último caso y que me hizo reir bastante fue que alguien descubrió que la caja de búsquedas es de tamaño flexible, y que si escribes mucho se hace más grande. Bueno pues sólo tenéis que buscar en Google para daros cuenta la increíble cantidad de blogs que le dedicaron una entrada a semejante memez.
La verdad es que entras en webs de fans de actores y cantantes y hasta ellos (generalmente ellas, adolescentes descerebradas) tienen más sentido común y mesura que en algunos casos tecnológicos. No sé muy bien a qué se debe, si a la necesidad de generar noticias porque sí cuando no hay, o si es realmente una admiración casi enfermiza la que provoca este tipo de contenidos (ya no sucede con todas las marcas). Pero, al fin y al cabo, lo que están haciendo es
dar de alimentar al fanático, y asustar al visitante ocasional. Porque si yo le intento presentar a alguien que no ha oído hablar nunca de Apple las bondades de la compañía y le digo que se suscriba a un blog de estos, probablemente acabará más asustado que convencido de lo bueno.