El nuevo Sistema Operativo de Microsoft
está empezando a ser investigado, ya dos años antes de su salida al mercado.
La versión previa del nuevo Windows, ha sido enviada al comité técnico del tribunal federal que supervisa los acuerdos antimonopolio,
para determinar si la compañía de Redmond los respeta.
En 2002 se estableció un
acuerdo entre las autoridades antimonopolio y Microsoft, que obliga a la compañía a que sus SO permitan la interoperatibilidad con aplicaciones de terceros.
Dicho acuerdo finaliza en 2009 y como el
lanzamiento de Windows 7 (Blackbomb) se prevé para 2010, el comité técnico está tratando de conseguir la mayor cantidad de código posible para iniciar ya el examen del nuevo producto.
Y es que, a pesar del acuerdo, la compañía
sigue aprovechándose de su gran cuota de mercado para favorecer el software propio: el navegador web Internet Explorer, el cliente de correo electrónico Outlook Express o el reproductor multimedia Windows Media Player.