Last.fm es un servicio que crece día a día para convencernos, de que otro mercado de la música es posible, y que el tradicional negociete de las discográficas de colarnos un cd hecho de relleno y dos canciones aceptables, está acabado.
La nueva característica
disponible por ahora solo en Estados Unidos y Reino Unido, es la música (en calidad 128kbps mp3) bajo demanda. Esto es que, a parte de la forma que teníamos ahora de escuchar música en
last.fm a través de emisoras preestablecidas, podremos buscar una canción en concreto de un artista en concreto y escucharla gratis. La limitación es 3 veces por usuario y canción, si quisiéramos oírla más veces deberíamos comprarla o pagar suscripción pero, como el servicio permite usuarios no registrados, por ahora está servida la picaresca y sería fácil escuchar una canción un número indeterminado de veces.
Este modelo de negocio de
last.fm es muy interesante para discográficas, artistas y público, prueba de ello es que cuenta con el apoyo de las principales discográficas:
EMI, Sony BMG, Universal y Warner, además de 150000 sellos independientes.
Para las discográficas y artistas es una buena forma sacar rentabilidad cada vez que se escucha su canción, a través de la publicidad de la página o de la suscripción que paga el usuario. Además es una buena vía para que miles de artistas desconocidos y sin una gran infraestructura detrás se den a conocer. Para el usuario es una buena forma de escuchar música de manera sencilla, averiguar que es lo que le gusta, y en caso de que lo desee, adquirir únicamente aquello que quiere oir.