Televisión Española anunció
ayer por la mañana, a primera hora, una alianza con YouTube para lanzar
Elecciones 08, un nuevo canal en la plataforma de vídeos en la que, imitando el modelo de la CNN, los espectadores podían subir sus vídeos con
preguntas para los políticos, que luego ya seleccionarían las más interesantes y se las harían llegar, en directo y por la tele, a los candidatos.
Lo curioso fue cuando, horas después (a primera hora de la tarde),
tanto Antena 3 como laSexta anunciaban que ellos iban a hacer lo mismo, y que todos son muy pioneros. Claro que las formas fueron distintas. Mientras que el acuerdo de TVE permitió diseñar un canal personalizado, con sus secciones diferencias, a los "señores de laSexta" sólo les dio tiempo de decirnos que lanzarán
Tú preguntas, que está en construcción pero de la que nos mandaron un pantallazo para ver cómo quedaría.
Claro que peor fue el caso de Antena 3, que se lanzó a hacer rápido y mal su propio canal en YouTube,
Elecciones 9M, que se queda muy lejos del de TVE en cuanto a opciones y personalización. Lo que siguen sin entender en la cadena es que internet no es como la tele, y en la web 2.0 el feedback del espectador es inmediato y aquello de "se pilla antes a un mentiroso que a un cojo" es más verdad en internet. La prubea es que
les han pillado y los "ciudadanos anónimos"
son ni más ni menos que empleados de la cadena grabados para poder lanzar a toda prisa en canal de YouTube. Una forma muy mala de arrancar la precampaña en la red.
Dicho lo cual, cada vez me gusta más la forma en la que TVE está apostando por internet. A su portal electoral hay que sumar el
MySpace con el que pretende
elegir candidato para Eurovisión. Las apuestas por la web de TVE hacen
alarde de su calidad de tv pública, y podemos encontrar multitud de vídeos, ya sea en su canal o en webs propias como la de
Muchachada Nui, con denominadores comunes:
poca publicidad, opciones para embeber el contenido y mostrarlo en tu web o blog, o apuesta por el flash. No se puede decir lo mismo del resto de cadenas españolas que, si bien están empezando a salir a la red en mayor o menor medida, siguen haciéndolo con miedo, en algunos casos con formatos muy cerrados, plagados de publicidad y sin que el televidente pueda interactuar con el contenido.