Siempre se considera a Google como una visionaria en esto de internet, aunque no siempre acierta. Todavía recuerdo como, cuando nació
Orkut, el proyecto se presentaba como una red social atractiva. Por aquel entonces,
MySpace no era prácticamente conocida y cosas como
Facebook menos aún. Ahora, unos pocos meses después, MySpace es todo un boom y Facebook empieza a serlo, mientras que Orkut nunca llegó a despegar. Ahora, con un
tímido rediseño, seguirán sin conseguirlo a vista de las reacciones despertadas.
La historia de Orkut es curiosa, porque nació como uno de esos proyectos de un empleado (Orkut Büyükkökten) que lo desarrolló en el 20% de tiempo "libre" que dispone en Google. Al poco tiempo, y ante las posibilidades, Google lo acabó comprando, aunque siempre ha sido un poco
la hija fea de la familia. Nunca ha llegado a integrarlo del todo en el diseño de la compañía ni a potenciarlo seriamente.
Además, Google pecó en cierto modo al hacerlo un servicio
tremendamente elitista, al que hacía falta invitación para acceder durante demasiado tiempo, mientras que en sus rivales se podía uno registrar sin problemas. Tampoco me gusta nada que todo esté
cerrado a cal y canto. En MySpace, por ejemplo, se puede navegar por multitud de contenidos sin necesidad de registrarte. Orkut sólo ha conseguido una
gran popularidad en Brasil. Y para de contar. Bueno, también algunas demandas por albergar pederastas y todo este tipo de fauna que se "cuela" en sitios tan cerrados como estos. En definitiva, un producto con potencial, que con su debido cuidado hace unos meses hoy podría ser líder, pero que ha caído en el olvido. Un pequeño "fracaso" del buscador gigante.